domingo, 14 de septiembre de 2008

AVE DODO


AVE DODO
El dodo o dronte (Raphus cucullatus, llamado Didus ineptus por Linnaeus) fue un ave no voladora de aproximadamente un metro de altura, con un peso que oscilaba entre 13 y 25 kg. Era originaria de las islas Mauricio, situadas en el Océano Índico, y se alimentaba de frutas. Su pico, particularmente por la forma, le permitía romper las cortezas de los cocos, y anidaba en el suelo.
Se piensa que evolutivamente surgió de
palomas que migraban entre África y el sudeste asiático, por esto se trataba de una peculiar ave "áptera", ya que la ausencia de depredadores hizo que no desarrollara el sistema muscular para el vuelo. Era un pariente cercano del solitario de Rodríguez, otra ave de las Mauricio que también se extinguió apenas un siglo después. Se cree que la paloma de Nicobar es el pariente más cercano todavía vivo.
El ser humano llegó a su hábitat en el
siglo XVII. Las primeras noticias que en Europa se tuvieron del ave parecen datar de 1674; en 1681 un conquistador español llevó un ejemplar a Europa. Los descubridores portugueses llamaron dodo («estúpido» en el habla coloquial portuguesa) al ave por su torpeza y la facilidad con que podía ser cazada. También se la ha llamado dronte, una denominación algo más científica.
La llegada del hombre acarreó la propagación de nuevas especies en la isla, incluyendo
cerdos, macacos cangrejeros, perros, gatos y ratas, la aparición de nuevas enfermedades y la propia destrucción de bosque, del cual dependía en gran medida la subsistencia del dodo. Se estima que el saqueo de sus nidos por parte de las nuevas especies tuvo un efecto más devastador que el de la caza. Como consecuencia se produjo la completa extinción de este ave un siglo después de la llegada del ser humano a la isla.
Sir Thomas Herbert, el introductor de la palabra “dodo”, dedicó al animal en 1627 un dramático epitafio: “Tienen un semblante melancólico, como si fueran sensibles a la injusticia de la naturaleza al modelar un cuerpo tan macizo destinado a ser dirigido por alas complementarias ciertamente incapaces de levantarlo del suelo”.
El pichón peregrino fue el ave más abundante de Norteamérica. Según algunos cálculos constituirían del 25% al 35% de todo el conjunto de aves de EEUU. Sus bandadas de cientos de miles de individuos oscurecían el cielo. Fueron cazados durante varias décadas porque eran un excelente alimento. Mientras tanto los bosques que eran sus hábitats sufrieron una tala desmedida. Para finales del siglo XIX sólo quedaban unos miles de ejemplares. Entonces se dejó de cazarlos, pero ya sus poblaciones nunca se pudieron recuperar. En 1900 murieron los últimos que vivían en libertad Unos pocos ejemplares quedaban en algunos zoológicos y el último de ellos fue una hembra del Zoológico de Cincinnati, a la que habían dado en nombre de Martha, en honor a la esposa de George Washington. El 1 de septiembre de 1914, a la 13.00 p.m. murió, a la edad de 29 años. Es muy probablemente el único caso de extinción de una especie de la que podemos indicar la fecha y la hora exactas.